Rosario. Fecha del evento: sábado 23 de febrero de 2013. Recientemente la agrupación brasileña de thrash/groove metal Torvo, oriunda de la ciudad de Caxias do Sul (ubicada en el estado de Río Grande del Sur), se presentó en El Sótano, junto a las agrupaciones locales Casi Humano, Warhead (realizando un tributo a Pantera) y Medieval (realizando un tributo a Iron Maiden). Los tres primeros grupos mencionados fueron retratados por Victoria Panozzo, fotógrafa oficial de Corcel de Acero. A continuación, una selección de las mejores instantáneas de la jornada.
viernes, 26 de abril de 2013
miércoles, 13 de marzo de 2013
Clive Burr (1957 - 2013). Adiós al baterista por excelencia de la NWOBHM
Hoy es un día triste para todos los
que amamos el heavy metal. Anoche, mientras dormía en su casa, tras años de
lucha contra una esclerosis múltiple y a pocos días de haber cumplido 56 años,
falleció Clive Burr, baterista de Iron Maiden
entre los años 1979 y 1982, quien grabara los fundamentales tres primeros
álbumes del legendario grupo británico: “Iron Maiden” (1980), “Killers”
(1981) y “The Number of the Beast” (1982).
No voy a ponerme a escribir un
solemne obituario ni nada por el estilo, prefiero hablar desde la emoción,
desde mi experiencia al escuchar la música de la cuál Clive fue una pieza
clave. En estos momentos me encuentro escuchando el tema “Running Free” y
realmente el sentimiento y la energía que desplegaba en cada golpe sobre su
instrumento era incomparable.
El sonido genuino de la NWOBHM en
todo su esplendor estuvo presente en Iron
Maiden mientras Clive estaba tras los parches, aportando frescura, clase y
vitalidad, influenciando a miles de jóvenes bateristas metálicos a través de
los citados álbumes. Luego llegarían otros grandes discos dentro de la carrera
de la banda, pero sin Clive el sonido ya no sería el mismo, eso está más que
claro.
Si bien hacía años que ya no podía
tocar debido a su enfermedad, el sólo hecho de que ese muchacho, que tan lleno
de vida se oye tocando su instrumento en cada grabación, ya no esté más entre
nosotros, provoca una sensación de vacío y tristeza, que a mí en lo personal
por momentos me recuerda al día en que falleció Ronnie James Dio.
Por último, cabe agregar que Clive
Burr no solamente dejó plasmada su magia en Iron Maiden, sino que también fue baterista de diversos grupos de
rock y heavy metal, como Samson, Trust, Gogmagog, Stratus, Alcatrazz, Elixir, Desperado y Praying Mantis.
lunes, 18 de febrero de 2013
Los Persistentes
La noche me incita al insomnio, la neblina me inspira. Mi mente comienza a viajar, desconozco el rumbo que tomará, pero dejo que fluya, libre, sin ataduras.
Atravieso el corazón de la jungla de cemento, observo los rostros de sus grises habitantes, las sonrisas apagadas de los niños, las pantallas omnipresentes.
Me detengo en un local, tenuemente iluminado. Ingreso en una puerta que está entreabierta, no sé adónde me estoy metiendo.
De repente, ya no estoy más allí.
Un callejón, tenuemente iluminado, escalofriante y desconocido. Una mujer huyendo. Observo la escena sin poder comprender qué pasa, dónde estoy.
Hay humo, mucho humo, al final del callejón. Desde esa bruma inquietante emergen cinco siluetas. Siento un puño golpeando mi rostro.
No fue una simple trompada, sentí algo metálico en esa mano, fue como si hubiese recibido un mazazo.
Tendido en el suelo, con sangre brotando de mi boca, aturdido, pude observar a esos cinco personajes que perseguían a aquella mujer. Vestían atuendos negros, camperas de cuero rojas, antiparras plateadas con visores láser y usaban brazaletes de un color azul eléctrico que brillaba intensamente al ser bañado por las luces de neón.
Atrevido e inconsciente, quizá producto del atontamiento que me produjo el golpe, les pregunté: ¿quiénes son ustedes? Uno de los tipos dio un paso adelante y, descubriendo sus ojos, me miró fijamente, con una mirada penetrante cargada de odio y locura. Exclamó roncamente una frase. Su voz era un estruendo que cortaba la noche, una especie de rugido surrealista que jamás podré olvidar. Ese tipo me dijo: “somos Los Persistentes, guerreros sin tiempo, sedientos de poder, monopolizamos la sangre, devolvemos el fuego a las ciudades que han perdido su alma, purificamos la existencia...”.
No sé por qué todavía seguía vivo. No sé por qué sentía que ya había visto gente así, situaciones similares. Pero, ¿fue en peliculas? ¿en las páginas de un cómic? ¿visualizando en mi mente la historia que narraba alguna canción de heavy metal?
Vuelvo a situar mi mente en tiempo presente, cierro los ojos y los abro, pero aún sigo allí, tirado y dolorido en ese callejón abandonado. Me pongo de pie y decido seguir caminando, en dirección hacia donde Los Persistentes habían continuado su salvaje marcha.
Una mujer está en peligro. No debería involucrarme ni hacerme el héroe, pero no puedo evitar avanzar hacia el peligro, la adrenalina me está dominando. De todas maneras me pregunto, ¿dónde estoy?
Al salir del callejón y doblar en la esquina, me encuentro una calle desierta, un viejo empedrado, llena de baches y charcos. Contemplo una escena que parece digna de una película, pero todo esto sucede frente a mí, aquí y ahora. Los cinco sujetos, Los Persistentes, rodeando a la mujer, una bella dama que no debe tener más de 25 años, rubia y agraciada. Puedo ver el temor en sus ojos, y sé que de alguna manera ella percibe mi presencia.
No sé que harán con ella. Quizá pretendan violarla. Quizá pretendan matarla. Quizá pretendan asustarla. No hay manera en que yo pueda defenderla, estos tipos son como pandilleros-guerreros futuristas, no dudan en sus convicciones, no dudan en usar la fuerza, sus acciones delimitan su ley.
Transpiro nervioso, miro a la joven mujer y siento que debo hacer algo, en cuestión de segundos, el momento es ahora.
Pierdo tiempo en decidirme, no puedo enfocarme, quiero exclamar algo, distraer a Los Persistentes antes de que pasen a la acción. El tiempo parece estar congelado.
De repente, todo se apaga en mi mente, ya no estoy más allí.
Vuelvo a estar en mi hogar, con insomnio, frente a mi computadora, en la húmeda y calurosa Rosario, observando los edificios entre la niebla por la ventana, escuchando la filosa música de Atomkraft que brota desde los parlantes.
¿Qué fue todo eso? ¿Adónde estuve? ¿Por qué volví? ¿Qué habrá sido de esa chica? ¿Los Persistentes eran reales? ¿Toda esa situación tuvo lugar?
El rostro de esa joven mujer me atormenta, no puedo quitar su imagen de mi mente. Sé que desearé volver allí a salvarla, o al menos a intentarlo. ¿Pero cómo podré llegar hasta ese lugar? Mi mente se cae en un vacío profundo, tratando de encontrar respuestas...
viernes, 7 de diciembre de 2012
Carneross y Bastardös devastaron El Sótano
Rosario. Fecha del evento: domingo 23 de septiembre de 2012. La temporada metálica primaveral en la Chicago argentina comenzó con un festival orientado al thrash metal organizado por Asesinos de Mentes, bautizado “Fucking True Attack”. Dos bandas del Area de Buenos Aires se terminarían destacando, a fuerza de enérgicas y contundentes performances. Me estoy refiriendo a Carneross y a Bastardös.
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| Rústica |
Ingresé al local de Mitre y Córdoba cuando Rústica estaba finalizando su actuación. Esta joven agrupación heavy/thrash basa su repertorio en canciones propias y algunos covers. Al momento de escribir esta nota recuerdo haber escuchado su versión de “Raining Blood” (Slayer).
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| Bastardös |
En segundo lugar, provenientes del barrio porteño de La Paternal, Bastardös me sorprendió gratamente. Conocía a la banda solamente de nombre, pero descubrí su música gracias a esta actuación en directo. Efectivo y contundente thrash metal, de raíz ochentera, veloz, agresivo y con espíritu rockero, el sonido de este trío me remite al primer material de bandas como Destruction y Metallica (además de Motörhead, claro). Su repertorio estuvo conformado por canciones propias. Ya estoy esperando ansioso su próxima visita a nuestra ciudad.
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| Carneross |
Ante un moderado pero entusiasta marco de público, en su mayoría conformado por maníacos que vinieron desde Buenos Aires y la vecina ciudad de Villa Gobernador Gálvez, Carneross brindó un show demoledor, lleno de intensidad y pasión thrasher.
Provenientes de la ciudad de Berazategui, estos cinco músicos descargaron un thrash metal directo y adictivo, percibiéndose en su sonido influencias de bandas como Slayer, Destruction, Nuclear Assault, Dark Angel, Kreator, Morbid Saint, etc.
Carneross se encargó de presentar en vivo su flamante álbum debut, “Mass Violencia”, por lo tanto el repertorio estuvo basado en composiciones propias. También en un tema invitaron a cantar a Nicolás Moreira, vocalista de Traumatismo de Kráneo.
Luego de verlos en acción, tuve la certeza de que Carneross es una de las mejores bandas de la escena argentina actual de thrash metal, que sabe lo que quiere y cómo transmitirlo. Ni hablar que también aguardo con ansiedad su retorno a tierras rosarinas.
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| Schizophrenia |
El festival continuó con la presentación de la agrupación nicoleña Schizophrenia, quienes presentaron un digno tributo a Sepultura, interpretando temas incluidos en la etapa comprendida entre los discos “Beneath the Remains” (1989) y “Roots” (1996).
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| Amasijo |
Por último, los galvenses Amasijo ofrecieron su propuesta heavy/thrash, tocando canciones propias y algunos covers de bandas argentinas. Si bien no terminé de ver su presentación, pude comprobar que la banda está sonando mucho más afianzada y ajustada.
Noche de alcohol, amigos y genuina pasión por el thrash metal. Dos nombres resuenan en mi cabeza, algo aturdida: Carneross, Bastardös... Los recordaré mañana.
*Todas las imágenes que ilustran esta nota fueron tomadas de sitios oficiales de las bandas y sus músicos.
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