lunes, 4 de enero de 2010

Rock Metal Fest 2009 en el Stodola Klub (Varsovia, Polonia)


Varsovia. Fecha del evento: sábado 19 de diciembre de 2009. Hace poco más de un par de semanas, se llevó a cabo en el Stodola Klub de la capital polaca un importante festival que incluyó en su grilla a grandes glorias de la escena metalera de Polonia y a algunas promisorias nuevas bandas de dicho país. Allí asistió Athenaraxia, a partir de este año corresponsal en Polonia de Corcel de Acero, quien tomó las fotografías que son publicadas debajo de estas líneas. El cartel incluyó a legendarios grupos como TSA, Acid Drinkers, Turbo, Hunter y CETI. Además tocó Kat & Roman Kostrzewski, que es nada más y nada menos que el nuevo proyecto del ex vocalista de Kat (la banda de metal más popular en Polonia), quien no pudo conservar legalmente el nombre de su banda original (de hecho, Kat sigue activa tocando y sacando discos) y terminó aunando fuerzas con otro ex Kat, el baterista Ireneusz Loth. Completaron la grilla: Frontside, Carnal, Totem, None y Rootwater. Muchas gracias a Athenaraxia por las fotos y por su buena onda.



TOTEM



FRONTSIDE



CETI




TURBO



ACID DRINKERS




KAT & ROMAN KOSTRZEWSKI



sábado, 2 de enero de 2010

The Black Dahlia Murder visitó por primera vez Rosario

Rosario. Fecha del evento: jueves 10 de diciembre de 2009. En aquella calurosa noche, sin demasiada atención por parte del grueso del público de la escena pero con la expectativa intacta por parte de un puñado de metaleros y aficionados al hardcore, The Black Dahlia Murder visitaba por primera vez Rosario, en el marco de una gira que los trajo, también por primera vez, a la Argentina. Junto a ellos se presentaron un par de bandas locales y otro par de conjuntos de la Ciudad de Buenos Aires.

A las 20:25 hs., ni bien ingresaron los primeros espectadores al local, Distopía salió a la carga con su potente thrash metal. Su set duró tan solo 25 minutos, los cuales supieron aprovechar tocando temas propios como “Justicia Ciega”, “Víctima o Victimario”, “Bajo tu Cruz”, “Distopía” y “Nunca Más”. Sonaron contundentes y precisos, pudiéndose apreciar con nitidez cada instrumento.
Recibiendo aplausos por parte de la escasa concurrencia, Distopía salió airoso de su “bautismo de fuego” en una fecha internacional, cerrando así un año en el que se han afirmado dentro del circuito metalero local.

En segundo lugar tocaría A Thousand Years of Plagues, joven banda que practica un prolijo deathcore/metalcore. Sonaron ajustados, consistentes, mostrándose confiados sobre el escenario, con una imagen más cercana al hardcore/alternativo. Presentaron canciones propias que integran su demo debut.



Llegó el turno de las bandas invitadas de Buenos Aires. Granada presentó con entusiasmo su propuesta de heavy/thrash tocando temas propios que se encuentran en su demo "Adelanto 2010". Además nos hicieron sacudir la cabeza cuando interpretaron “Slave New World”, de Sepultura.

Por otro lado, Sorgsen demostró ser un grupo de gran nivel. Durante casi media hora ejecutaron composiciones de su autoría, enmarcados en un thrash/groove moderno, por momentos en la línea de Pantera pero dotado de numerosos guiños al melodic death metal europeo y al thrash sueco actual, con The Haunted y los germanos Dew-Scented como algunos de sus principales referentes. Para tenerlos en cuenta.



Exactamente a las 23:00 hs., The Black Dahlia Murder se adueñó de las tablas. Ante una reducida audiencia teniendo en cuenta la magnitud de la fecha, los estadounidenses desplegaron un show de una hora de duración que dejó más que satisfechos a sus fans.
La imagen de The Black Dahlia Murder en escena es mucho más “death metalera” que la que ostenta en las fotografías promocionales del grupo, con el frontman Trevor Strnad dejando de lado sus anteojos, arengando constantemente, levantando sus puños y haciendo los “cuernitos”.


Musicalmente, The Black Dahlia Murder es un combinado demoledor. Para quien no esté familiarizado con su estilo, cabe señalar que practican un melodic death metal/deathcore con influencias que van desde Carcass a In Flames, pasando por Dissection, At The Gates, Arch Enemy, Darkane, Dimension Zero e incluso Morbid Angel, lo cual nos da la pauta de que su propuesta combina inteligentemente agresividad con melodías.


Todo lo antedicho puede apreciarse en directo, destacándose especialmente tanto la labor del baterista Shannon Lucas como la performance de los guitarristas Brian Eschbach y Ryan Knight. Realmente era un placer verlo tocar a Ryan Knight y notar el buen gusto que utiliza en cada solo. Hubiese preferido que el volumen de su guitarra estuviese un poco más alto, ya que por momentos se perdía en la vorágine sonora que desplegaron los muchachos oriundos de Watford.
En cuanto al repertorio ejecutado por The Black Dahlia Murder, el mismo no incluyó solamente temas de su último disco “Deflorate”, como “Black Valor”, sino que también se despacharon con material de otras ediciones discográficas como la recomendable placa “Miasma”, de la cual tocaron el track-título y “A Vulgar Picture”.


Recibiendo aplausos y sin aflojarle a su buen humor, The Black Dahlia Murder culminaba así su primer concierto en Rosario. Y si bien su visita pasó algo inadvertida, aquel puñado de entusiastas fanáticos no olvidará fácilmente la noche que hicieron pogo frente al quinteto norteamericano, reconocido como uno de los referentes actuales más trascendentes en su género.



* Todas las fotografías de The Black Dahlia Murder aquí publicadas fueron tomadas Pablo Calabresi (ex vocalista de Mental Disease).

sábado, 19 de diciembre de 2009

Lo que dejó el Vómitos de Mierda Fest

Rosario. Fecha del evento: lunes 7 de diciembre de 2009. Se trataba de una prometedora noche de metal. Eso era lo que se percibía en la previa de este festival que, como particularidad, contó con 5 bandas de 5 ciudades diferentes, a saber: Nocturnal Howl por Villa Gobernador Gálvez, Sin Piedad por Rosario, Osamenta por Salto, Bagronk por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Hefesto por Venado Tuerto.



Cuando el reloj marcaba las 23:30 hs, Nocturnal Howl comenzó a desandar su show basado en la oscuridad y la melancolía macabra de la obra de Moonspell, a quienes rinden un digno tributo (también suelen incluir en su repertorio covers de los italianos Graveworm). Sonaron prolijos e intensos, interpretando grandes piezas de los lusitanos como el clásico “Opium”.




Ya entrada la medianoche, Sin Piedad apostó una vez más a su aplastante thrash/death, abriendo con “No más vida”. Lamentablemente sufrieron algunos problemas de sonido que se hicieron evidentes en este primer tramo, en el cual también tocaron “Tormentor” (de Kreator).




De todas maneras, Sin Piedad se mostró en forma, poniendo empeño para dar un buen show y confiando en composiciones propias como “Traficante de Dolor”, “Blanca Esclavitud” y “Falsa Religión”. Se despidieron entre aplausos tocando “The Pursuit of Vikings”, a esta altura todo un clásico de Amon Amarth.




1:50 a.m. Era momento del acto principal. Osamenta desplegó todo su arsenal de thrash durante más de 40 minutos, demostrando que están afiladísimos. Abrieron con “Rompe el Corazón” y a continuación hicieron “Hay un lugar”, tema nuevo que formará parte de su próximo material discográfico que verá la luz en mayo o junio de 2010. Dieron rienda suelta al headbanging cuando interpretaron “D.N.R.” de Testament, agrupación influyente en el sonido de Osamenta.




Aunque cabe señalar que Osamenta ha logrado algo que se torna dificultoso para muchas bandas: darle identidad a su propuesta y a su música, imprimirle un sello propio. Dicha identidad puede apreciarse en los matices vocales que elabora con talento y oficio el cantante Pietra López, así como arreglos que van desde intros con tintes folklóricos hasta incursiones en el hardcore y el death metal, cumpliendo un gran papel las guitarras comandadas por Mauricio Cikota y Guillermo Córdoba, como en el tema “Gritando a los Vientos” y en el nuevo “Estúpidas Costumbres Argentinas”.




También es clave para la solidez y contundencia de Osamenta la labor del baterista José Luis Terzaghi, un “animal” de los bombos y platillos que por momentos me hizo recordar a la manera de tocar de Ventor (baterista de Kreator).
Pusieron fin a su actuación tocando “Sangra Latinoamérica”, corte de difusión de su segundo álbum “Libertario”.




Un rato después Bagronk apareció en escena. Metidos de lleno en un black/death cargado de blasfemia y oscuridad, con composiciones propias, como “In The Dark”, que remiten por momentos a legendarios grupos como Behemoth, Morbid Angel, Sarcófago, Beherit, Death, Slayer, Dark Funeral, Dimmu Borgir, etc.




Se mostraron firmes, con actitud, sonando parejos y aguerridos. Alejados ya del uso del corpsepainting que utilizaban hasta hace un tiempo, el centro de atención pasa a ser la vocalista Nagash, quien posee una poderosa e imponente presencia escénica luciendo algunos artículos de cuero. En esta fecha debutó oficialmente su nuevo guitarrista, quien cumplió sin problemas con su labor.




Lamentablemente la presentación de Bagronk tuvo en contra algunos factores. Por un lado, tuvieron que parar de tocar por algunos minutos debido a que se quemó un equipo. Por otro lado, Nagash tenía afectada su voz. Aunque esto último no se notó en su desempeño; muy por el contrario, Nagash demostró oficio y aptitud, logrando voces guturales y alaridos que la posicionan como una destacada cantante extrema femenina (recientemente fue reclutada para integrar Climatic Terra, reemplazando a la frontwoman original Silvina Harris).



Ya con poca gente dentro del recinto, los venadenses Hefesto demostraron que están atravesando un buen momento, brindando una contundente actuación.


Este joven trío expuso con muchas ganas su música enfocada tanto en el thrashcore y groove metal de raíces noventeras (Sepultura, Soulfly, Pantera, etc.), así como también en la asimilación de referentes actuales (Lamb of God). En un repertorio mayoritariamente conformado por temas propios, se destacaron canciones como “Renacer”, “Destino” y una nueva orientada al hardcore.



Sonaron compactos y precisos, haciendo hincapié en la fuerza y la energía, acentuando más la pesadez que la rapidez o el virtuosismo. Quizá el baterista podría aportarle más fuerza al golpe, así sonaría más aplastante y “lleno”, en lugar de meramente rítmico.



Hefesto se dio el gusto de hacer algunos covers, primero “Nomad” de Sepultura, con el vocalista de Cabra Emanuel Contreras como invitado; y sobre el final hicieron un par de Pantera, siendo muy festejado “I’m Broken”, oportunamente ejecutados tras cumplirse 5 años del trágico deceso de Dimebag Darrell. Final y aplausos.


* Todas las imágenes, a excepción de la de Nocturnal Howl, fueron tomadas por Victoria Panozzo, fotógrafa oficial de Corcel de Acero

martes, 15 de diciembre de 2009

Viticus sacudió al Willie Dixon: la mejor banda de rock de la Argentina pasó por Rosario


Rosario. Fecha del evento: viernes 4 de diciembre de 2009. Sí señoras y señores, una vez más es necesario reivindicar a Viticus. ¿Por qué? Porque en un país donde la palabra “rock” ha sido bastardeada hasta tal punto que se la alejado de lo fundamental, la música, Viticus marca el camino a seguir, el cual no tiene nada de novedoso; simplemente se trata de la esencia pura, que se impone con autoridad por sobre la preocupante mediocridad imperante en el mercado musical que difunden los grandes medios. A continuación, la crónica de la jornada en el boliche de Suipacha y Güemes.



Entre al Dixon minutos antes de la medianoche, cuando Simplises estaba finalizando su actuación como primera banda de apertura. Llegué a escuchar algo de su prolijo pop/rock desplegado en un repertorio que además de temas propios incluyó el cover de Soda Stereo “Entre caníbales”.

En segundo lugar se presentó La Huida, quienes, tras proyectar en la pantalla gigante del local un video que mostraba una detonación nuclear, no ofrecieron demasiado para destacar, cediéndole el protagonismo a su “hinchada”, obsequiándole banderas con la simbología del grupo.

Proveniente de Los Surgentes, provincia de Córdoba, La Ferrock se mostró más sólida y con un desarrollo más parejo e integral en el aspecto instrumental, exponiendo temas propios y el cover de Divididos “Ay, que dios boludo”.



Triple G fue la última banda invitada en tocar, siendo la única que realmente tenía afinidad artística con el acto principal. Hacía mucho que no los veía en vivo y noté que, aunque siguen enfocándose en un hard rock de fuertes raíces setenteras, la formación nuevamente había cambiado. La base rítmica fundadora permanece firme con el “Pelado” Glizé en el bajo y su hijo Matías en la batería, ellos son los máximos responsables de la contundencia que demuestra Triple G en directo. Ahora encontramos en guitarra a Charly Balbi y en voz a Lucho Galiotti.
Durante poco más de media hora tocaron canciones propias como “Esclava del Rock”, “Hombre Normal” y “Sigo Buscándote” (track-título de su disco debut), además de un tema nuevo. También se dieron el gusto de interpretar algunos covers de bandas que los han influenciado: “Back In Black” de AC/DC, “Immigrant Song” de Led Zeppelin y uno de Deep Purple (creo que se trataba de "Maybe I'm a Leo").


El nuevo vocalista fue de menor a mayor y si bien posee cualidades, da la impresión de que todavía le falta soltura sobre las tablas. Por su parte, Charly Balbi se roba gran parte del espectáculo sin necesidad de demostrar virtuosismo, solamente ejecuta con gran precisión cada base, maneja los tiempos de cada riff, balancea sobriedad y pasión en los solos. Sin dudas, Triple G ha encontrado en él al guitarrista indicado.



Aproximadamente a las 2:30, Viticus se adueñó del escenario del Willie Dixon y arremetió con “Rayo Luminoso”, sexto track de “Ruedas de Metal”, inolvidable primer álbum de Riff. La banda arrancó en plena forma, sonando nítida y ajustada, con el legendario Vitico, enfundado en una campera de cuero, cantando y caminando en círculos mientras tocaba el bajo.
El recital prosiguió con “Voy a pasar a buscarte”, “Un Legendario”, “El Gallo”, “Busco otra forma” y “Mabel”, entre otros, material incluido en las 3 placas de estudio de Viticus, intercalado por clásicos de Riff como “No obstante lo cual” y “Sordidez”, muy festejado por rockeros y heavys presentes.


Uno de los atractivos de Viticus es la diferencia de estilos que existe entre los 3 guitarristas que integran el grupo y lo bien que éstos se complementan. Mientras que Nicolás Bereciartúa se limita solamente a su instrumento, su primo Sebastián cumple un destacado rol vocal. Promediando el concierto toma mayor protagonismo el tercer guitarrista Ariel Rodríguez, poniéndole voz a temas como “Sr. Rock and Roll”, un tema bastante heavy que homenajea a Pappo en el cual adquiere mucha relevancia el baterista “Pancho” Isola, y “Hoochie Coochie Man”, un cover de Willie Dixon en una versión similar a la que realiza The Allman Brothers Band.


Con buena parte del público encendido saltando frente al escenario, el tramo final llegó primero con un par de rock and rolles puros y bailables como “Esta noche hay rock and roll” y “¿Por qué te vas?”, seguidos por la rutera “Mi nuevo Chevrolet”, para después desembocar en una seguidilla que desató la euforia de todos nosotros, acérrimos rifferos: “Mucho por hacer”, “Sube a mi Voiture” y “Macadam...3...2...1...0”. Una hora y media de recital culminaba y la satisfacción era total. Viticus lo había hecho otra vez.


Se pueden analizar más aspectos de un show de Viticus, pero sería repetitivo. La cuidada calidad, la honestidad y la pureza de su rock exigen necesariamente una cosa: que aquel que guste de esta música vaya a verlos en vivo cuando tenga la oportunidad.
Aprovecho la ocasión para señalar una cuestión que dio que hablar durante las últimas semanas: Viticus era indudablemente la banda indicada para telonear a AC/DC en el estadio de River Plate (los australianos tocaron el 2, el 4 y el 6 de diciembre), ya sea por tanto por afinidad musical como por aclamación popular. Lamentablemente no fueron tenidos en cuenta para dichos conciertos, pero bien vale el reconocimiento de la gente que los pidió hasta último momento. Así como también es muy digna la actitud de Viticus de apretar los dientes, tocar, tocar y seguir tocando. De eso se trata después de todo. Larga vida a Viticus... Que sea Rock!!!


* Todas las imágenes aquí publicadas fueron obtenidas de los sitios oficiales de las respectivas bandas.