miércoles, 27 de enero de 2010

Piranhius Murderer of Minds 3: SatisFire cumplió con creces. Dementaria asesinó!


Rosario. Fecha del evento: sábado 16 de enero de 2010. La grilla del festival Piranhius Murderer of Minds 3 generaba mucha expectativa, integrada por bandas de calidad de diferentes estilos, encabezada por los brasileños SatisFire. Las expectativas fueron satisfechas en una fecha que inauguró con todo la temporada 2010 de la escena metalera rosarina.



A las 23:20, Tractor dio inicio a la acción presentando su renovada formación. Abocados a un heavy/thrash que oscila entre lo clásico y lo moderno, los chicos de Tractor han mejorado notablemente su performance en vivo, sonando contundentes, compactos y mucho más agresivos y volcados al thrash metal. Un acierto el de rotar las voces entre el guitarrista líder y el bajista Fabricio Coviello (quien ocupa el mismo puesto en Distopía).



Hay que mencionar que si bien Distopía no formó parte de este evento, la agrupación rosarina compartió el primer tramo de la gira 2010 de SatisFire tocando el 9 de enero en Foz de Iguazú (al sur de Brasil) y el 15 en Córdoba Capital.



Ya pasada la medianoche, Dementaria pisó las tablas y descargó una dosis del más extremo thrash metal (que por momentos tiene elementos death), con influencias que se pueden rastrear a partir de Slayer, Sadus, Dark Angel, Testament, Possessed, etc. Era la primera vez que tocaban en Rosario y a lo largo de 40 minutos dejaron bien en claro por qué son una de las bandas del under nacional a las que hay que prestarle mucha atención.


Presentaron temas de su disco debut “Violencia Extrema”, que incluyeron el track-título, “Desnutrición Mental”, “Demoníaco” y “Nido de Serpientes”, entre otros.
En Dementaria merecen destacarse características como la potencia de las bases y de los riffs, los solos endemoniados del guitarrista Ariel Aranda y el desempeño del cantante Jorge Armada, quien arengó constantemente al público.


Finalmente el cuarteto oriundo de González Catán se despidió a lo grande interpretando el clásico de Slayer “Angel of Death”. Pogo y aplausos bien merecidos tras una demostración devastadora y asesina de thrash extremo. Un consejo: no le pierdan el rastro a Dementaria.




Desde la ciudad entrerriana de Paraná, Synthetic Soul volvió a pisar suelo rosarino para presentar su propuesta de industrial metal/metalcore. Con público propio que viajó especialmente para verlos, ofrecieron un puñado de composiciones propias en las cuales pudo apreciarse la solidez de su música, apoyada en riffs cortantes, bases pesadas y un gran esfuerzo vocal.



A la hora de escoger un tema de alguna de sus influencias para interpretar, se dieron el gusto de tocar “Réplica” de Fear Factory. Aquellos que gustan de estilos más modernos, de seguro encontraran en Synthetic Soul una opción interesante.




Llegó el turno de SatisFire, joven banda proveniente de la ciudad de Guarapuava (en el estado de Paraná, al sur de Brasil), quienes practican un thrashcore en la acepción actual del término, un groove metal bien a la brasileña, esto es, aquel estilo que patentara Sepultura en los ‘90s adoptando ritmos tribales e incorporando instrumentos musicales autóctonos. Teniendo esto en cuenta, más el buen nivel de SatisFire, no es casualidad que hace unos años hayan contado con el mismísimo Andreas Kisser como invitado especial en un recital realizado en su Guarapuava natal.




Yendo a lo que fue el concierto, se dedicaron a presentar material de su primer disco “Brutal Anthropy”, editado en 2008 y producido por Ricardo Confessori (baterista y líder de Shaman, ex Angra y Korzus). Así sonaron canciones fuertes y gancheras como “Just to Pulse Away the Blood”, “Dark Scream” y “Guerra Justa”, donde demostraron que, más allá de diversas influencias (se autodefinen como músicos eclécticos), tienen un estilo propio definido.




Los 4 músicos en todo momento se mostraron muy contentos de estar por primera vez de gira en Argentina, tocando con actitud y muchas ganas, imprimiéndole personalidad a su espectáculo. Aprovecharon también para presentar un tema nuevo en el cual incorporan variados ritmos folklóricos brasileños, hecho que se notó particularmente en los acordes desplegados por el guitarrista Estevão Zeni. A continuación, se ganaron a la audiencia sorprendiendo con un enganchado de canciones clásicas de la música pesada: “Painkiller” (Judas Priest), Battery (Metallica) y “Back in Black” (AC/DC). Un gesto copado viniendo de una banda moderna que no olvida las raíces del género.




Cerraron su actuación con el frontman Daniel González acompañando al resto de la banda golpeando una alfaia, instrumento originario del nordeste de Brasil, similar a un bombo. Muy bueno lo de SatisFire, un grupo más del gigante amazónico que apunta a llegar alto.




Clausurando esta jornada metalera, Saque ofreció un contundente set basado en las canciones que han venido tocando en los últimos meses. Así fueron pasando “Enseñanzas”, “Todo es vanidad”, “Suburbios” y “Réquiem”, entre otras, con los muchachos de Saque sonando rápidos, ajustados y poderosos, con un gran despliegue vocal de Pablo Puntarello quien se lució una vez más variando los matices y dominando la técnica del falsete en sus alaridos.




La sorpresa vino por el lado del cover, ya que en esta ocasión eligieron interpretar un himno del metal argentino: “Cautivo de un Sistema” de V8; aunque la versionaron de manera reducida, fue bien recibida por la gente.

Sin duda este festival organizado por Asesinos de Mentes fue un buen puntapié para iniciar un 2010 que promete mucho para la escena under rosarina.


* Todas las fotografías fueron tomadas por Victoria Panozzo (fotógrafa oficial de Corcel de Acero), a excepción de las imágenes de Tractor y Dementaria que fueron obtenidas de sitios oficiales de las bandas.

martes, 19 de enero de 2010

Cage: "Science of Annihilation" (2009)


El final de la década encuentra a Cage editando su quinto larga duración, el cual es una muestra de contundencia y calidad metálica. Este quinteto oriundo de San Diego ostenta orgulloso el título de “Kings of American Power Metal” y la verdad, al escuchar este trabajo uno tiene la sensación de que tienen bien ganado el trono, o que al menos son dignos aspirantes al mismo. Su música lógicamente se enmarca plenamente en la variante estadounidense del power metal, aquella que floreció en los ‘80s ubicándose en el medio del speed y del thrash con bandas como Omen, Riot, Jag Panzer, Lääz Rockit, Helstar, Agent Steel, Griffin, Thrust, Malice, etc. Se pueden incluir entre las influencias de Cage también a otros iconos como Iced Earth y Metal Church, sin dejar de mencionar la marcada devoción que tienen por Judas Priest (principalmente por la placa “Painkiller”), la cual se nota en la estructura de muchas canciones y en la labor del cantante Sean Peck, quien despliega un arsenal de vocalizaciones aguerridas y melódicas, poderosos coros y alaridos que encajan a la perfección sobre las letales bases.


Usualmente Cage aborda en sus letras temáticas fantásticas, de ciencia-ficción y otras que tienen que ver en el cristianismo, sin que esto signifique que tengan una postura evangelizadora o que estén alineados directamente a la vertiente “white metal”. En éste álbum incursionan en cuestiones como el terror y la guerra, así es como la destrucción y la maldad ganan terreno en sus líricas.


Luego de una intro, el álbum explota con “Planet Crusher”, en donde la velocidad, una base demoledora y el poder concentrado en la voz de Peck hacen elevar su puño a cualquiera que se considere a sí mismo como digno aficionado al más puro metal. Al momento de los solos, en pocos segundos la dupla de guitarristas conformada por Dave García y Anthony Wayne McGinnis los ejecutan con eficiencia e inspiración demostrando talento y pasión.
“Scarlet Witch” mantiene la intensidad y una rapidez más moderada, mostrando algunas variaciones y cambios de ritmo que la vuelven muy agradable, sin poder frenar esa incontrolable sensación de poder que crece dentro de uno al oír esta música.
“Spirit of Vengeance” me hace acordar por momentos a la gloria que se encuentra contenida en el fundamental disco “Thundersteel” de Riot. Aquí bajan un poco la velocidad pero el poderío y la emotividad que se desprenden de esta canción nos hace replantear mucho sobre lo que ha acontecido en la escena estadounidense de power y metal tradicional a partir de los 90s, sobre cómo este fuego comenzó a apagarse de manera irremediable. Sin embargo, Cage nacía durante esos tiempos oscuros (en 1992) y temas como éste reviven esa llama. Los coros aquí alcanzan un alto nivel.


“Black River Falls” representa otro gran momento para el oyente, con un gran trabajo en los solos y con Sean Peck demostrando que es un maestro en la técnica del falsete, luciéndose en un pasaje de la canción cuya estructura remite al estilo patentado por el danés King Diamond.
La historia bélica tiene lugar en “Operation Overlord” y su visión sobre el “Día D” que marcó el inicio de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial tras el desembarco en las playas de Normandía. Mantiene el ritmo y el nivel de la placa.
En “Power of a God” ya uno se acostumbra al poderío del estilo de Cage, además es un tema que no arranca con la velocidad e impacto que otros. Se destacan una vez más las guitarras gemelas y los hirientes alaridos de Peck, además de la inclusión de un teclado para generar climas.


“Speed Kills” es una acabada muestra de speed metal para lanzarse de lleno a hacer pogo con los puños en alto. Muy en la línea de Judas Priest.
Uno de los temas que más me gusta de este disco es “Stranger in Black”. Un riff ganchero y un estribillo pegadizo nos transportan a los ‘80s y Cage nos convence así de que este modo de concebir el metal aún no ha desaparecido. Los solos de guitarra aportan emoción y fluyen perfectamente sobre la potente base.
“Die Glocke” es una canción que además de ofrecer un dramatismo épico de aires bélicos, narra la interesante historia de “La Campana”, un artefacto que estaba siendo desarrollado por los científicos nazis sobre el final de la Segunda Guerra Mundial, el cual podría haber servido como dispositivo anti-gravedad (lo que se conoce como “plato volador”), para abrir “agujeros de gusano” (un atajo a través del espacio y el tiempo) o para propulsión cósmica a la velocidad de la luz.
“Spectre of War” sirve como intro para el tema-título “Science of Annihilation”, que retoma la potencia, velocidad y explosión metálica de “Planet Crusher” redondeando un final a la altura del resto de la obra, clausurada por la outro “At the Edge of the Infinite”.


En conclusión, un disco “libre de baladas” recomendado para todo fanático del más poderoso metal de raíz ochentera. Aquí no encontrarán nada que pretenda ser novedoso o revolucionario, pero disfrutarán si lo suyo es el power metal realmente poderoso (valga la redundancia), tocado con sentimiento por gente talentosa y dedicada. Cage ofrece todo esto, lo cual no es poco para los tiempos que corren.


Formación actual:

- Sean Peck – Voces
- Dave García – Guitarra
- Anthony Wayne McGinnis – Guitarra
- Mike Giordano – Bajo
- Norm Leggio – Batería


Ficha:

- Sello: Music Buy Mail
- Estudio de grabación: información no suministrada
- Fecha de edición: 22 de mayo 2009


Tracklist:

1. The Power that Feeds (intro)
2. Planet Crusher
3. Scarlet Witch
4. Spirit of Vengeance
5. Black River Falls
6. Operation Overlord
7. Power of a God
8. Speed Kills
9. Stranger in Black
10. Die Glocke
11. Spectre of War
12. Science of Annihilation
13. At the Edge of the Infinite (outro)


Sitio web oficial: www.cageheavymetal.com
Contacto: desertrockusa@hotmail.com

lunes, 4 de enero de 2010

Rock Metal Fest 2009 en el Stodola Klub (Varsovia, Polonia)


Varsovia. Fecha del evento: sábado 19 de diciembre de 2009. Hace poco más de un par de semanas, se llevó a cabo en el Stodola Klub de la capital polaca un importante festival que incluyó en su grilla a grandes glorias de la escena metalera de Polonia y a algunas promisorias nuevas bandas de dicho país. Allí asistió Athenaraxia, a partir de este año corresponsal en Polonia de Corcel de Acero, quien tomó las fotografías que son publicadas debajo de estas líneas. El cartel incluyó a legendarios grupos como TSA, Acid Drinkers, Turbo, Hunter y CETI. Además tocó Kat & Roman Kostrzewski, que es nada más y nada menos que el nuevo proyecto del ex vocalista de Kat (la banda de metal más popular en Polonia), quien no pudo conservar legalmente el nombre de su banda original (de hecho, Kat sigue activa tocando y sacando discos) y terminó aunando fuerzas con otro ex Kat, el baterista Ireneusz Loth. Completaron la grilla: Frontside, Carnal, Totem, None y Rootwater. Muchas gracias a Athenaraxia por las fotos y por su buena onda.



TOTEM



FRONTSIDE



CETI




TURBO



ACID DRINKERS




KAT & ROMAN KOSTRZEWSKI



sábado, 2 de enero de 2010

The Black Dahlia Murder visitó por primera vez Rosario

Rosario. Fecha del evento: jueves 10 de diciembre de 2009. En aquella calurosa noche, sin demasiada atención por parte del grueso del público de la escena pero con la expectativa intacta por parte de un puñado de metaleros y aficionados al hardcore, The Black Dahlia Murder visitaba por primera vez Rosario, en el marco de una gira que los trajo, también por primera vez, a la Argentina. Junto a ellos se presentaron un par de bandas locales y otro par de conjuntos de la Ciudad de Buenos Aires.

A las 20:25 hs., ni bien ingresaron los primeros espectadores al local, Distopía salió a la carga con su potente thrash metal. Su set duró tan solo 25 minutos, los cuales supieron aprovechar tocando temas propios como “Justicia Ciega”, “Víctima o Victimario”, “Bajo tu Cruz”, “Distopía” y “Nunca Más”. Sonaron contundentes y precisos, pudiéndose apreciar con nitidez cada instrumento.
Recibiendo aplausos por parte de la escasa concurrencia, Distopía salió airoso de su “bautismo de fuego” en una fecha internacional, cerrando así un año en el que se han afirmado dentro del circuito metalero local.

En segundo lugar tocaría A Thousand Years of Plagues, joven banda que practica un prolijo deathcore/metalcore. Sonaron ajustados, consistentes, mostrándose confiados sobre el escenario, con una imagen más cercana al hardcore/alternativo. Presentaron canciones propias que integran su demo debut.



Llegó el turno de las bandas invitadas de Buenos Aires. Granada presentó con entusiasmo su propuesta de heavy/thrash tocando temas propios que se encuentran en su demo "Adelanto 2010". Además nos hicieron sacudir la cabeza cuando interpretaron “Slave New World”, de Sepultura.

Por otro lado, Sorgsen demostró ser un grupo de gran nivel. Durante casi media hora ejecutaron composiciones de su autoría, enmarcados en un thrash/groove moderno, por momentos en la línea de Pantera pero dotado de numerosos guiños al melodic death metal europeo y al thrash sueco actual, con The Haunted y los germanos Dew-Scented como algunos de sus principales referentes. Para tenerlos en cuenta.



Exactamente a las 23:00 hs., The Black Dahlia Murder se adueñó de las tablas. Ante una reducida audiencia teniendo en cuenta la magnitud de la fecha, los estadounidenses desplegaron un show de una hora de duración que dejó más que satisfechos a sus fans.
La imagen de The Black Dahlia Murder en escena es mucho más “death metalera” que la que ostenta en las fotografías promocionales del grupo, con el frontman Trevor Strnad dejando de lado sus anteojos, arengando constantemente, levantando sus puños y haciendo los “cuernitos”.


Musicalmente, The Black Dahlia Murder es un combinado demoledor. Para quien no esté familiarizado con su estilo, cabe señalar que practican un melodic death metal/deathcore con influencias que van desde Carcass a In Flames, pasando por Dissection, At The Gates, Arch Enemy, Darkane, Dimension Zero e incluso Morbid Angel, lo cual nos da la pauta de que su propuesta combina inteligentemente agresividad con melodías.


Todo lo antedicho puede apreciarse en directo, destacándose especialmente tanto la labor del baterista Shannon Lucas como la performance de los guitarristas Brian Eschbach y Ryan Knight. Realmente era un placer verlo tocar a Ryan Knight y notar el buen gusto que utiliza en cada solo. Hubiese preferido que el volumen de su guitarra estuviese un poco más alto, ya que por momentos se perdía en la vorágine sonora que desplegaron los muchachos oriundos de Watford.
En cuanto al repertorio ejecutado por The Black Dahlia Murder, el mismo no incluyó solamente temas de su último disco “Deflorate”, como “Black Valor”, sino que también se despacharon con material de otras ediciones discográficas como la recomendable placa “Miasma”, de la cual tocaron el track-título y “A Vulgar Picture”.


Recibiendo aplausos y sin aflojarle a su buen humor, The Black Dahlia Murder culminaba así su primer concierto en Rosario. Y si bien su visita pasó algo inadvertida, aquel puñado de entusiastas fanáticos no olvidará fácilmente la noche que hicieron pogo frente al quinteto norteamericano, reconocido como uno de los referentes actuales más trascendentes en su género.



* Todas las fotografías de The Black Dahlia Murder aquí publicadas fueron tomadas Pablo Calabresi (ex vocalista de Mental Disease).